Caminas
por la vida teniendo miedo
por tal o cual cosa, teniendo miedo a aquella persona que me lastimó, teniendo
miedo a que mis hijos se lastimen, teniendo miedo de no alcanzar el éxito,
teniendo miedo de enfrentarme a mi realidad, miedo a decir las cosas, miedo a
arriesgarme en la vida, etc.
El
momento de hacer a un lado el miedo ha llegado, no puedes seguir justificando
dejar de hacer las cosas por un miedo que, muy probablemente ha sido mal
infundado.
Deja
de tener miedo al fracaso, a no alcanzar el éxito, no importa que te lleves una
desilusión, arriésgate a dejar tus miedos guardados en un baúl bajo 5 llaves.
Toma
la vida en tus manos, sal a la realidad, olvida tener miedo.
No
tengas miedo a querer conocer tu verdad.
El
miedo te marca todas las habilidades que no has desarrollado en ti, como consecuencia
nunca las podrás potencializar.
El
miedo oprime tus posibilidades cualidades, etc. y te quedan solo dudas que te
orillan a conductas compulsivas como: el cigarro, el alcohol, compras excesivas
para llenar los huecos de tu ser por la falta de conocimiento interior de tu
persona.
Comienza
por no tener miedo, por decir lo que quieres, por ser como eres, por luchar,
por tus ideales, por ser mejor ser humano, no permitas que los miedos a
equivocarte, a quedarte
sin dinero, a tomar decisiones incorrectas, a enfermarte, a ser independiente,
te corten las alas antes de iniciar un vuelo placentero hacia un cielo que te
lleve al encuentro contigo mismo.
Probablemente
en más de una ocasión los miedos te obliguen a retroceder, pero recuerda que la
vida son cambios constantes dentro de los cuales participamos. Los miedos solo
nos ocasionan temor, angustia, ansiedad, y nos impiden luchar por lo que
realmente creemos y queremos.
Te
invito a hacer, decir y pensar sin miedo alguno al que dirán o a lo que
ocurrirá porque la vida es una sola y bien vale la pena vivirla intensamente,
sin ataduras que tengan presa tu libertad.
Marisol

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