Una joven mujer había
vivido malas
experiencias en su vida de matrimonio, incluso, durante un tiempo tomó la
decisión de separarse de su pareja.
No importando las
consecuencias de su decisión, pues había caído en un sumo estado de
nerviosismo, de baja autoestima, de agresividad, pero sobre todo en un mal
estado de salud que se le agravaba constantemente.
Pese a todo lo vivido, esta
mujer deseaba salir adelante del que ella nombraba un pozo oscuro, profundo,
sin luz, quería superar la mala experiencia por ella misma y por su pequeña
hija.
Un día, en el que la tristeza
cobijaba su alma, su querida abuela llego a visitarla y al ver a su nieta mayor
sumida en tan terrible agonía, puso de manifiesto su experiencia al decirle
estas palabras:
-Hijita, sé que en estos
momentos estás sufriendo mucho, pues tú esperabas otras cosas de la vida, tal
vez todo lo que te diga no te sirva de mucho, pero recuerda que tú eres un gran
árbol, fuerte, erguido que ha soportado duros momentos de crisis, huracanes,
vientos incontrolables y a pesar de todo está en pie. Ahora es
momento de que dejes caer todas tus hojas secas, todas aquellas que ya no te
sirven, sacude tus ramas para que pronto veas caer la última hoja seca.
Durante el tiempo que no tengas hojas sentirás vergüenza, desconsuelo, tristeza, angustia, desamor, pero un día, un hermoso día soleado, despertarás con muchas pequeñas hojas verdes en cada una de tus ramas. Irán brotando poco a poco hasta nuevamente cubrirte toda, es entonces cuando sentirás de nuevo protección, fortaleza, orgullo, amor, ganas de vivir y es entonces cuando tu vida nuevamente comenzará a Florecer.
Florecerás como un árbol en
primavera, nada te detendrá, porque a pesar de las adversidades siempre te haz
mantenido en pie.
Vamos cariño, es hora de Florecer.
Las palabras de la abuela inundaron de
esperanza su débil corazón, logrando fortalecerlo y llenarlo de amor hacia la
vida.
Te
invito a florecer cada día, a florecer durante tus noches, imagina que eres un
árbol en otoño que el momento de sacudir tus hojas secas ha llegado, una a una
se irán desprendiendo de ti para caer suavemente.
Al levantarte iniciaras tu día floreciendo en cada una de tus ramas, con enormes y brillantes hojas verdes sinónimo de esperanza, alegría, entusiasmo, vida por permitirte iniciar un nuevo día floreciendo desde tu interior.
Verás que al florecer día a día tu fortaleza y seguridad se verán favorecidas.
Marisol

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