viernes, 16 de agosto de 2013

"Florecer"




Una joven mujer había vivido malas experiencias en su vida de matrimonio, incluso, durante un tiempo tomó la decisión de separarse de su pareja.
No importando las consecuencias de su decisión, pues había caído en un su­mo estado de nerviosismo, de baja autoestima, de agresividad, pero sobre todo en un mal estado de salud que se le agravaba constantemente.
Pese a todo lo vivido, esta mujer deseaba salir adelante del que ella nom­braba un pozo oscuro, profundo, sin luz, quería superar la mala experiencia por ella misma y por su pequeña hija.
Un día, en el que la tristeza cobijaba su alma, su querida abuela llego a visitarla y al ver a su nieta mayor sumida en tan terrible agonía, puso de manifiesto su experiencia al decirle estas palabras:
-Hijita, sé que en estos momentos estás sufriendo mucho, pues tú espera­bas otras cosas de la vida, tal vez todo lo que te diga no te sirva de mucho, pero recuerda que tú eres un gran árbol, fuerte, erguido que ha soportado duros momentos de crisis, huracanes, vientos incontrolables y a pesar de to­do está en pie. Ahora es momento de que dejes caer todas tus hojas secas, todas aquellas que ya no te sirven, sacude tus ramas para que pronto veas caer la última hoja seca.

Durante el tiempo que no tengas hojas sentirás vergüenza, desconsuelo, tristeza, angustia, desamor, pero un día, un hermoso día soleado, desper­tarás con muchas pequeñas hojas verdes en cada una de tus ramas. Irán brotando poco a poco hasta nuevamente cubrirte toda, es entonces cuan­do sentirás de nuevo protección, fortaleza, orgullo, amor, ganas de vivir y es entonces cuando tu vida nuevamente comenzará a Florecer.
Florecerás como un árbol en primavera, nada te detendrá, porque a pesar de las adversidades siempre te haz mantenido en pie.
Vamos cariño, es hora de Florecer.

Las palabras de la abuela inundaron de esperanza su débil corazón, logran­do fortalecerlo y llenarlo de amor hacia la vida.

Te invito a florecer cada día, a florecer durante tus noches, imagina que eres un árbol en otoño que el momento de sacudir tus hojas secas ha llega­do, una a una se irán desprendiendo de ti para caer suavemente.

Al levantarte iniciaras tu día floreciendo en cada una de tus ramas, con enormes y brillantes hojas verdes sinónimo de esperanza, alegría, entusias­mo, vida por permitirte iniciar un nuevo día floreciendo desde tu interior.

Verás que al florecer día a día tu fortaleza y seguridad se verán favoreci­das.

Marisol


No hay comentarios: