viernes, 9 de agosto de 2013

"Mi Cristal"



"Mi Cristal"

Probablemente, la frase; "Las cosas se ven de acuerdo con el cristal con que se miran", te resulte muy trillada, pero déjame decirte que: en ella se encierra una gran verdad.

Tanto la vida, las situaciones, las personas se perciben de acuerdo a como tú quieres verlas, sentirlas, palparlas, etc.
Recuerdo que: en una ocasión, una gran mujer llena de amor y alegría in­terior me compartía una experiencia que marcó su vida.

Esta mujer vivió durante 11 largos años la enfermedad de su padre, día a día veía como se consumía su cuerpo, hasta que el momento de la despedida llegó.

En el preciso instante en que su padre falleció, los ocho hermanos estaban tomados de las manos orando a Dios por su misericordia, pues su padre se encontraba en una agonía constante.

Cuando el doctor les confirmo su muerte, mi amiga se acerco a su padre, lo tomó de las manos y le susurró al oído lo siguiente: "Vete en paz, vete con tus padres que ellos ya te están esperando con los brazos abiertos. Gracias por todo tu amor".

De manera inmediata el rostro de aquel hombre ya declarado muerto esbo­zo una enorme sonrisa, que llenaba de paz la habitación.

Para cualquier persona que se encuentra frente al duro momento de la muerte de un ser querido esto seria la peor sensación de dolor, de ausencia, de vacío, pues su cristal personal ve la muerte única y exclusivamente como la pérdida del ser querido.

Para mi amiga, este momento del adiós a su padre, lejos de causarle angus­tia, ansiedad, llanto, la lleno de una paz interior muy grande, además de tener el inmenso amor de sus hermanos que se unieron en uno solo ante el momento de la despedida.

El cristal que esta mujer utilizó en el momento vivido no se vio empañado, al contrario, lució de una manera transparente, al ver en el rostro de su pa­dre esa bella sonrisa, ella se sintió confortada, en paz consigo misma, antes de morir, su padre le había confiado querer estar de nuevo con sus proge­nitores, pues con ellos vivió la protección, el amor, la comprensión, mismos que fueron dados a sus hijos. Su padre deseaba sentirse nuevamente protegido y al morir lo estaba con­siguiendo.

Con esto no debe entenderse que mi amiga no sintió dolor, ausencia, pérdi­da, duelo, claro que lo lleva en su corazón, pero prefiere mirar este episodio de su vida desde un cristal positivo, desde un cristal de amor.

Te invito a ver tu vida con un cristal positivo en el que predominen los acon­tecimientos, sentimientos y personas que han dejado marcado tu corazón de manera especial, que te hayan dejado un beneficio total, un amor por los demás pleno, pero sobre todo sentimientos que reconforten tu alma y tu corazón.

Tú eres la única persona capaz de limpiar una y mil veces tu cristal, hasta dejarlo reluciente.

Marisol.

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