Muchas
veces nos encontramos con situaciones, personas, acontecimientos que nos
resultan no del todo agradables para nuestra forma de pensar, sentir, vivir, es
entonces cuando en nuestra mente aparecen los llamados prejuicios, que a la
larga serán validos o inválidos.
Los
prejuicios, nos llevan a emitir una opinión anticipada, una opinión antes de
conocer la verdadera situación, a formamos una idea tal vez equivocada en
relación a personas que juzgamos solo por su apariencia, por sus gestos, por su
manera de comportarse, sin damos, ni darle la oportunidad de conocer su
esencia, sus gustos, sus metas, sus cualidades, e incluso sus defectos.
Emitimos
prejuicios constantemente, llenamos nuestra mente de ideas erróneas, de
pensamientos negativos que no llevan a nada positivo.
Prejuicios
van, prejuicios vienen, sin embargo estos no te llevan a dar una idea asertiva
acerca de las situaciones vividas, de la forma exacta de ser de las personas
por el contrario te llevan a un alto grado de conflicto, donde pululan
alrededor de tu mente ideas no ciertas.
Los
prejuicios, generalmente tienen un enfoque negativo, nos adentramos en pensar
lo malo que pasará o lo no deseable de los seres humanos.
Si
bien es cierto, los prejuicios pueden canalizarse hacia lo más positivo ya que
en la medida en que nos centremos en lo más positivo en ello radicara nuestro
sentir hacia las cosas.
De
igual manera te sientes capaz de emitir juicios de todos los temas en general.
Emites
juicios sobre el abogado.
Emites
juicios sobre el maestro.
Emites
juicios sobre el amigo.
Emites
juicios sobre el familiar.
Emites
juicios sobre un acontecimiento del dominio público, etc.
En
fin, emites juicios constantemente.
Los
juicios se realizan cuando se da una opinión, pero se hacen una vez que ya se
tiene conocimiento de las situaciones, de las personas, etc.
Emitir
juicios y prejuicios desde un aspecto negativo implica tomar precauciones, ya
que podemos ocasionar problemas e incluso lastimar la integridad de las
personas, si los realizas a la ligera, si los realizas sin un buen fundamento.
Te
invito a emitir juicios y prejuicios, desde un aspecto positivo, donde nada ni
nadie resulte lastimado en ningún aspecto, ya que al llevarlos a cabo de esta
forma estarás dando a tu ser un beneficio total ya que te llenarás de ideas y
sentimientos agradables para tu interior.
Es
preferible no enjuiciar, es preferible describir la situación, los acontecimientos
o a las personas.
i Inténtalo! ya verás, como cambia tu percepción hacia la vida y hacia los demás.
Marisol.

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